Del K-pop al K-drama: cómo Corea conquistó las pantallas del mundo De producto de nicho a estándar global Hace apenas una década, recomendar un K-drama era casi una rareza. Hoy es conversación de pasillo: “¿Ya viste ese drama coreano en Netflix ?”. Las plataformas de streaming —Netflix, Disney+, Prime Video— convirtieron un contenido regional en fenómeno global. No es casualidad: detrás está una industria audiovisual coreana hiperprofesionalizada, una narrativa con historias universales y un país que entendió el poder de la cultura coreana como soft power . Resultado: los K-dramas se transformaron en categoría propia, con estética, ritmo y códigos que millones de espectadores reconocen e imitan. El soft power de Corea: Hallyu como estrategia país La Ola Hallyu —la expansión global de música, cine, K-dramas , belleza y gastronomía— es mucho más que entretenimiento: es estrategia nacional . Corea ap...