Cómo el aumento de la deuda pública y el desempleo juvenil frenan la movilidad socioeconómica post-COVID. La crisis sanitaria de 2020–2022 y las respuestas posteriores (bloqueos, ampliación de transferencias, estímulos fiscales) tuvieron efectos simultáneos y contradictorios: protegieron a millones de hogares en el corto plazo, pero aumentaron el endeudamiento público y no revirtieron de forma homogénea pérdidas educativas y laborales entre los grupos más vulnerables. Ese conjunto de shocks —pérdida de aprendizaje, choques de renta, transformaciones del mercado laboral y mayor deuda pública— ha reducido de facto la probabilidad de ascenso socioeconómico para cohortes afectadas por la pandemia, salvo intervenciones focalizadas. Datos recientes de instituciones multilaterales confirman que la deuda pública global se mantuvo elevada tras los estímulos, que el empleo juvenil muestra recuperaciones desiguales por región y que la reducción de la pobreza se ha estancado en varios países. Por ...