Espacios liminales e identidad digital
La estética del limbo: por qué los espacios liminales nos fascinan y nos inquietan Hay imágenes que no solo se miran: se reconocen. Un pasillo de hotel vacío, un centro comercial sin pasos, una gasolinera iluminada a medianoche o una sala de espera desierta parecen escenas detenidas entre dos estados. No son exactamente ruina, pero tampoco hogar; no son pasado, pero ya no pertenecen del todo al presente. Esa es la fuerza cultural de los espacios liminales: nos colocan frente al umbral, allí donde algo termina y otra cosa todavía no empieza. En la conversación digital, esta estética se volvió viral precisamente porque condensa una sensación muy contemporánea: vivir rodeados de tránsito, pero con poca pertenencia. Esa experiencia no está desconectada de la vida digital. En 2024, Pew Research Center informó que casi la mitad de los adolescentes de Estados Unidos dice estar en internet “casi constantemente”, y la FTC advirtió en 2024 que la vida digital de niños y adolescentes puede impli...